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Las doradas manzanas del sol - Ray Bradbury

Las doradas manzanas del Sol es una colección de veintidós cuentos cortos (32 en la edición de 1997) de Ray Bradbury. Recibe su nombre del último cuento del libro, que a su vez lo toma de la última estrofa del poema de W.B. Yeats The Song of Wandering Aengus (La canción de Aengus el errante), en la cual se lee:
Though I am old with wandering
Through hollow lands and hilly lands,
I will find out where she has gone
And kiss her lips and take her hands;
And walk among long warm dappled grass,
And pluck till time and times are done
The silver apples of the moon,

The golden apples of the sun.

El libro fue publicado originalmente en 1953 con veintidós historias. Una edición semi-omnibus de la colección 1953 y de R is for Rocket fue publicada en 1990 por la editorial Bantam Books como Classic Stories 1(Historias Clásicas 1), que omitió cuatro historias de Las doradas manzanas del sol y una de R is for Rocket. La segunda edición de Classic Stories 1 (1995) agregó la historia del título de Las doradas manzanas del sol nuevamente. En 1997, el contenido de la tercera edición de Classic Stories 1 fue retitulado y nombrado Las doradas manzanas del sol, siendo publicado por Avon. El libro se publica actualmente bajo el título de El ruido de un trueno y otras historias.

Fahrenheit 451 - Ray Bradbury

Fahrenheit 451: la temperatura a la que el papel se enciende y arde. Guy Montag es un bombero y el trabajo de un bombero es quemar libros, que están prohibidos porque son causa de discordia y sufrimiento. El Sabueso Mecánico del Departamento de Incendios, armado con una letal inyección hipodérmica, escoltado por helicópteros, está preparado para rastrear a los disidentes que aún conservan y leen libros. Como 1984, de George Orwell, como Un mundo feliz, de Aldous Huxley, Fahrenheit 451 describe una civilización occidental esclavizada por los medios, los tranquilizantes y el conformismo. La visión de Bradbury es asombrosamente profética: pantallas de televisión que ocupan paredes y exhiben folletines interactivos; avenidas donde los coches corren a 150 kilómetros por hora persiguiendo a peatones; una población que no escucha otra cosa que una insípida corriente de música y noticias transmitidas por unos diminutos auriculares insertados en las orejas.